Sistema de Apoyo Vital al Empleado, AVE. c.a.
+58 212-237.12.93
+58 212-837.15.15
info@programasave.com
@programasAVE
programasave
Es el Perfeccionismo… ¿Bueno o Malo?
Autor: Gerencia Clínica (@programasAVE) | Fecha: 05-03-2015

Muchas personas tienen la creencia de que el perfeccionismo, es un estado ideal que puede y debe ser alcanzado, no obstante, puede llegar a estados patológicos en los que se considera que cualquier cosa por debajo de esa condición perfecta es inadmisible. Lo definen como una cualidad positiva, asociada al deseo de superación y la autorrealización, y piensan que los que no ven este aspecto son conformistas y demuestran poco interés hacia el éxito. Por tanto, existen dos tipos de perfeccionismo:

  • Perfeccionismo Positivo: puede llevar al éxito y proporcionar la motivación para perseverar; se disfruta y deleita en el trabajo bien realizado, procurando terminar bien las cosas, cuidando los detalles; se es flexible en las decisiones, tolerando la duda razonablemente y desligándose del trabajo una vez culminado.
  • Perfeccionismo Negativo: se es irracional y compulsivo, convirtiendo en prioridad la necesidad de conseguir la perfección; hay baja autoestima, inseguridad, sentimientos de inferioridad; llegando a ser un factor de riesgo para el desorden obsesivo-compulsivo y la depresión. En el ámbito laboral, puede ser causa de baja productividad, pues se pierde tiempo en detalles irrelevantes.

Los expertos han identificado en los que llevan el perfeccionismo al extremo ciertas características, si te identificas parcialmente con ellas, ha llegado el momento de reconocer que el perfeccionismo se ha transformado en una compulsión, un comportamiento obsesivo que dificultará cada vez más el día a día, por lo tanto, es hora de comenzar a concientizar la situación para cambiar y buscar una solución.

  • Pierdes mucho tiempo tratando de hacer un trabajo “perfecto”, cuando todo indica que uno “medianamente bueno” estaría bien.
  • Pasas rehaciendo indeterminadamente cada trabajo que realizas y, aunque mantengas todo al alrededor limpio y ordenado, parece que nunca es suficiente.
  • Vives tenso, angustiado con facilidad y con miedo a cometer errores, por lo que no disfrutas tus logros, manteniendo una constante necesidad de tener aprobación de los demás y con temor al rechazo.
  • Mantienes una fuerte actitud autocrítica muy negativa, hacia ti mimo y los demás; calificándote y valorándote, en función de los éxitos o fracasos.
  • Tienes un pensamiento extremista, todo es blanco o negro, no hay puntos intermedios, por lo que calificas los errores como fracasos.
  • Consideras que nadie es capaz de hacer las cosas tan bien como tú, por lo que nunca delegas, sobrecargándote de trabajo; lo cual hace pensar a los demás que eres es difícil de complacer y con frecuencia dicen que haces “más de lo necesario”.
  • Por miedo a “no hacerlo bien”, hay resistencia a intentar cosas nuevas, ya que no toleras la frustración, queriendo ganar siempre; mantienes mal humor cuando juzgan que tu desempeño no fue el adecuado, paralizándote al dar vueltas una y otra vez sobre el mismo tema.

Si te sientes identificado con varias de estas características y crees que eres un perfeccionista, no te desanimes, para nadie es fácil ver sus errores, darse cuenta de sus debilidades y limitaciones; sin embargo reconocerlo es el primer paso para buscar una solución, sabemos que no se logra en un día, pero hay que ser perseverante y buscar el equilibrio. Recuerda siempre, que existe una gran diferencia entre “tener” que hacer las cosas perfectas porque nos sentiríamos inseguros, poco valorados o inteligentes y “querer” hacer las cosas lo mejor posible, pero sin demasiada angustia o estrés. A continuación, te dejamos algunos tips que esperamos sean de gran ayuda.

  • Aceptar al iniciar cualquier proyecto, que podemos cometer errores. Recuerda que, las equivocaciones no nos disminuyen, ni son un impedimento para seguir adelante, son simplemente una fuente de aprendizaje. Pierde el miedo a equivocarte, ya que esto paraliza por el temor de errar otra vez, generándonos más angustia y estrés.
  • . Aprende a separar las tareas importantes, de las urgentes; ya que estas últimas bien planificas, dejan de serlo, para pasar a ser parte primordial de nuestra agenda, pero sin generarnos estrés.
  • Traza metas flexibles que permitan retomar los campos de acción de ser necesario, si trazamos ideales rígidos que deben lograrse a toda costa, podemos incrementar nuestra frustración y temor al fracaso. Si la meta es a largo plazo, coloca objetivos intermedios; esto ayudará a mantener la motivación.
  • Se realista, comprendiendo que en una sociedad multifacética cada quien tiene su propia idea de perfección; considera que lo que para algunos es lo ideal, para otros puede significar nada o simplemente pasar desapercibido.

No seas tan crítico contigo mismo, de estar inconforme con los resultados, de recriminarte por las equivocaciones; aprende a aceptar tus debilidades, lo que te permitirá tener más respeto por ti mismo y valorarte más.



Gerencia Clínica
@programasAVE


Sitio                    

Nosotros
Programas EAP
Capacitación
Lopcymat a la mano
Otros Servicios
Publicaciones
Audio y Video
Contáctenos          

Twitter: @programasAVE
Facebook: programasave
Flipboard: @programasave
LinkedIn: programasAVE
Correo Electrónico
Diseño y desarrollo web: Global Services C.E. & C.A.
©2015 Sistema de Apoyo Vital al Empleado, AVE. c.a.
RIF: J-31401365-3